“El color es el lugar donde nuestro cerebro y el universo se encuentran”

Publicada en Publicada en Jueves de Mariell, Opinión

Por Mariell Díaz Zúñiga

Los colores en nuestra vida cotidiana tienen una importancia a tal grado que llegan a ser parte de nuestra personalidad; cada color tiene distintas asociaciones y aspectos psicológicos que nos ayuda a mejorar nuestra calidad de vida o puede resultar todo lo contrario, ya que los asociamos con diversos enfoques e ideologías, también podemos lograr cambiar el ánimo de una persona, pues los colores – a mi punto de vista – son como las notas musicales, generan energía, en la que no la podemos tocar pero si sentir desde el fondo de nuestro corazón y se refleja en nuestro contexto social.

Todo es dependiendo cómo lo capte nuestra conciencia. Diría un pintor francés, padre de la pintura moderna Paul Cézanne: “El color es el lugar donde nuestro cerebro y el universo se encuentran”.

Hoy en día, los colores se han estudiado cada vez más a fondo gracias a las redes sociales; tanto de marcas de empresas, campañas políticas electorales; de hecho, es una herramienta muy fuerte para convencer al ciudadano a creer en la política y sobre todo en su persona; también lo podemos encontrar en el branding como el enfoque principal en el ámbito o ideología personal de alguien que sólo conocemos por un monitor.

Del mismo modo, es de mucha ayuda en diversos logos de amplio estudio de diseño. Así mismo, en la arquitectura exterior o en el interior de nuestro hogar porque forma parte de las ambientaciones y decoración de espacios en los cuales nos sentimos en un área placentera por el sólo hecho de que estos poseen un color agradable para nuestra percepción, pues al final de todo, el mundo es una representación de nuestros sentidos y filosofía de vida, como diría Arthur Schopenhauers en su libro El mundo como voluntad y representación: “El mundo es mi representación, esta verdad es aplicable a todo ser que vive y conoce, aunque sólo al hombre le sea dado tener conciencia de ella”.

Por añadidura, los colores realmente conllevan a distintas traducciones de sentimientos, preferencias, estados de animo; en resultado, se vuelve parte de un estereotipo social hasta el punto en el que terceras personas nos pueden asociar con un color cuando lo ven en algún lugar.

Según el diseñador de ideas Chicago Alfredo Bizzocchi menciona la importancia de los colores en nuestra vida, por ejemplo: El rojo está asociado con diferentes sentimientos como el coraje, valentía, y fuertemente ligado con el amor; respecto al azul es uno de los colores más populares y poderosos, es el color de la frescura, la espiritualidad, la libertad, paciencia, lealtad, paz y honradez. De igual forma, podemos encontrar el llamado “color del sol”, o sea el amarillo, se utiliza en emociones como optimismo, felicidad, brillo y alegría; el verde -uno de mis colores preferidos- es un color categorizado como el del crecimiento, la renovación y renacimiento, es asociado con la salud, la frescura, la paz y la solución de problemas. Conforme al naranja es un color cálido, vibrante y extravagante, transmite energía combinada con diversión, es el color de las personas que están dispuestas a tomar riesgos y tienden a ser extrovertidas; el blanco representa la pizarra limpia, nos ayuda en momentos de estrés. El color negro está asociado con el poder, la elegancia, el secreto y el misterio; es autoritario y puede evocar emociones fuertes, su exceso puede ser abrumador.
En conclusión, cada uno de los colores intervienen en nuestro cerebro, y con ello, podemos tener beneficios en proyectos a mediano y largo plazo.
Por este y muchos mas motivos debemos de tener en cuenta en dónde los utilizamos y para qué, recordemos que son una excelente carta de presentación ante muchas personas y una gran estabilidad emocional para nuestro interior.
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