¿Lo recuerdas?

Publicada en Publicada en Jueves de Mariell, Opinión

Por Mariell Díaz Zúñiga.

Hace unos días, platicando con un querido amigo de la infancia, hice memoria de muchas anécdotas tan gratas que me sorprendió la claridad de mis recuerdos como si hubiera pasado hace unas horas. Recordé palabras textuales, detalles y gestos. Es admirable abrir ese gran baúl de los recuerdos gracias a la majestuosa memoria de largo plazo.
Uno de los objetivos de la enseñanza educativa es lograr un aprendizaje significativo y para toda la vida. Por lo tanto, debemos estimular de manera diaria al hipocampo que es la parte de nuestro cerebro que se encarga de captar un aprendizaje coherente y razonable haciendo uso de la memoria de largo y corto plazo.
Estudios publicados por científicos de la Universidad Autónoma de Barcelona mencionan que nuestro cerebro humano tiene aproximadamente 100 000 millones de neuronas, esto hace que tengamos 100 billones de interconexiones para lograr la captura de información.

Carl Sagan, un científico Estadounidense apasionado por la literatura, ciencia espacial entre otras. Publicó en una de sus teorías sobre escepticismo científico, hace mención de la gran capacidad de nuestra mente, pues puede almacenar más de 10 billones de páginas que contengan información científica. Sin embargo, por la falta de interés, hábito y concentración, desafortunadamente no se logra estimular la correcta retención de información en la mente.

Existen diversos tipos de memoria; las ocupamos todo el tiempo, y cada una realiza diferentes funciones. Trabajan para diversos tipos de códigos de información ya sea de carácter cualitativo y cuantitativo. Puede ser un olor, alguna textura, o sonido que se aplica de forma sensorial.

En efecto, también codificamos una amplia información científica y esta la recordamos con claridad y facilidad. Esto es porque la memoria de largo plazo involucra un razonamiento lógico con intensiones profundas en donde la técnica de asociación es una herramienta importante para recordar.

Existen cuatro tipos de memorias humanas. A continuación describiré algunas características generales para conocer cómo podemos elevar nuestra habilidad para almacenar información ya sea para el momento que se requiera o para mantenerla para toda la vida.

  • Memoria sensorial: Como se aborda anteriormente, está construida por fragmentos y señales que nuestros sentidos envían a nuestro cerebro.
  • Memoria a corto plazo: Permanece sólo por un periodo corto. Por ejemplo: Cuando estudiamos para un examen, o necesitamos un numero telefónico.
  • Memoria a largo plazo: La información para que permanezca por mucho tiempo debe estar estructurada, y muy bien entendida. La relación, estimación, e identificación son aspectos importantes para recordar dicha información.
  • Memoria mecánica: La utiliza mucho el paradigma del método conductista, desafortunadamente la escuela tradicionalista nos ha enseñado a aplicar esta memoria para retener toda la información. No es necesario mantenerla capturada con lógica, sólo se necesita representatividad y práctica de ello. Un ejemplo: Las tablas de multiplicar, una fórmula matemática o una canción.

Te invito a trabajar en la retención de datos, beneficiará a largo plazo tu salud mental. Recuerda que la mente se ejercita todos los días y con ella podemos cambiar al mundo.

Sígueme en : Twitter : dzmariell / Instagram: dzmariell
Twitter: juevesdemariell / Instagram: juevesdemariell
Contacto: dzmariell@hotmail.com

Saludos cordiales.

Deja un comentario