Jueves de MariellOpinión

¡No a los pollitos de colores!

Por Mariell Díaz Zúñiga.

El tema que abordaré el día de hoy, surgió por la inconformidad e impotencia con respecto al maltrato animal. En estas líneas me especificaré sobre la inconsciencia y falta de sensibilidad desde las personas que realizan el proceso de pigmentación hasta los padres que compran a sus hijos en los mercados los famosos pollitos de colores.

Esto conlleva un resultado palmario en lo que los niños -los principales consumidores de estos indefensos animales- no los tratan como seres vivos, sino como juguetes.

Es propicio mencionar que los padres en vez de comprar los pollitos en  la calle, deberían aprovechar con tesón las estrategias de aprendizaje, juego y exploración con la naturaleza para fomentar y desarrollar el cuidado de estos. 

Los niños no tienen la culpa de pedir un animalito que a simple vista puede verse divertido o tierno. Sin embargo, cuando los  padres realizan este tipo de compras involucran a sus hijos a  la violencia, maltrato y falta de responsabilidad  con los animales domésticos. 

En consecuencia, estas acciones se ven reflejados en las cifras de educación donde somos el último lugar de  la Organización de Desarrollo Económico y uno de los primeros en el mundo con forme al maltrato animal  por lo que indican instituciones de protección de los  animales. 

Este tipo de negocio por lo que me dice mi abuela, ya tiene muchos años en nuestro país, de igual forma, está presente en Colombia, Guatemala, Honduras, entre otros países Latinoamericanos. En la actualidad desafortunadamente la venta de los pollitos pigmentados son cada vez más populares, por su precio y la facilidad de obtenerlos. 

La semana pasada me mandaron un video de reflexión mis amigos de la Asociación Civil para combatir los niveles de violencia en nuestra sociedad a través de campañas de protección a los animales. 

En este video se  muestra el proceso de pigmentación, donde a los pollitos los revuelven como si fuera masa comestible, son golpeados, algunos quedan ciegos, otros mueren de asfixia por la cantidad de pintura tóxica. Después de pasar este martirio, hay  pollitos que les pegan accesorios para que se vean aún más vistosos como moños o pequeños gorritos que son pegados con silicón caliente.  

Posteriormente a estas hermosas bolitas de plumas, los transportan en cajas de plástico, muchos mueren golpeados ya que los pasan de un contenedor a otro de manera agresiva y rápida.

Después los exhiben en la calle, ellos están varias horas en el sol, sin comida ni agua.

Finalmente cuando los venden, algunos comerciantes tienen la frialdad de meterlos en una bolsa de plástico como si fueran un producto. 
 
Existen varias maneras de fomentar el cuidado para con los animales en las familias. Primero que nada, tratar con amor y paciencia a las personas que te rodean, posteriormente, hacer conciencia a cerca de la responsabilidad de tener una planta o un animal en casa. Recordemos que el cuidado de los animales son habilidades empíricas.

Evitemos comprar pollitos de colores, hagamos de nuestra sociedad en la que podamos amar a los animales como a nosotros mismos. Nuestro país tendrá una mejor dirección si trabajamos en conjunto para defender a los animales, y darles el lugar que se merecen. Ya sea un pollito, tortuga, hámster, pez, perro, gato, etc., debemos de darle el tiempo, atención, cuidado, respeto y amor que se merecen.

Me despido con la siguiente frase de uno de mis autores favoritos el Ruso Tolstoi del movimiento del realismo literario “Si un hombre aspira a una vida correcta, su primer acto de abstinencia es el de lastimar animales.”

Contacto: dzmariell@hotmail.com
Sígueme en : Twitter dzmariell / Instagram: dzmariell
Twitter: juevesdemariell / Instagram: juevesdemariell

Deja un comentario