Taekwondo, más que un deporte un estilo de vida.

Publicada en Publicada en Jueves de Mariell, Opinión

Por Mariell Díaz Zúñiga

Les confieso que tenia mucha ansiedad que el mes de septiembre llegara y sobretodo esta semana, porque el 11 de este mes se celebra el Día mundial del Taekwondo.
Les compartiré con mucho cariño un logro personal, que al sólo pensarlo se me eriza la piel y antimónicamente se pinta una sonrisa en mi rostro; desde los 7 años me di cuenta que todos podemos ser, de alguna u otra forma, instrumentos para aportar algún beneficio a nuestra sociedad.

El Taekwondo es un deporte olímpico de combate desde 1984, de origen Coreano, adoptado en México gracias a el profesor que sembró la semilla de este deporte en nuestro País, Moon Daiwon. Nativo en una pequeña aldea de Hap Duk.
Una de las bases fundamentales en este deporte es aprender a tener un equilibrio físico y mental de defensa personal.
Según la Federación Internacional del Taekwondo significa; Tae, pie; Kwon, puño; Do, mente. Se puede entonces traducir como El camino de los pies y las manos.

Desde muy pequeña me entusiasmaba el tema de los juegos olímpicos, ya que al ver en el área de combate a Víctor Estrada, Oscar Salazar, Iridia Salazar, María del Rosario Espinoza (a quien por cierto admiro mucho, ya que ella fue muchas veces un ejemplo significativo para enfrentarme en diversos combates libres, en los cuales moría de nervios relativamente). Todos ellos y muchos otros, han traído excelentes resultados en competencias mundiales a nuestro país.

El Taekwondo no es sólo un deporte. Aprendí que es un estilo de vida. Muy pocos se atreven a adoptar esta fuerte disciplina y aplicarla en cotidianidad, para un mejor bienestar y calidad de vida, también beneficia a las personas que nos rodean.
En lo personal tengo mucha gratitud con este deporte tan especial, porque aprendes a manejar la concentración junto con la coordinación de tu cuerpo; a valorar el verdadero significado de la amistad, pues debes de ver a tus amigos como competidores con ética deportiva dentro de un área de combate y afuera de ella como una gran familia unida. También fomentas el cuidado, el valor de tu cuerpo tal y como eres, te das cuenta de lo grandioso que es y todo lo que puedes lograr si lo conectas con tu mente y corazón.

Recuerdo el momento en el que me invitaron mis primos a practicar este deporte, la verdad, no tenia ni la remota idea de la responsabilidad que aplica ser taekwondoín, al paso den tiempo me adapté a un ritmo de vida muy diferente al que llevaba anteriormente, me volví más responsable e independiente con mis tareas cotidianas, mi seguridad aumentó en la escuela, de igual forma mi autoestima mejoró , mis calificaciones hasta la fecha siempre son un orgullo para mi mamá, y que decir de la salud, pues las revisiones medicas y la sana alimentación se volvieron un hábito.

Para lograr la cinta negra 1 Dan, tuve que pasar muchas pruebas; desde hacer servicio social, apoyar a los alumnos que necesitaban orientación, hacer tesis referente al deporte o estilo de vida provocado por el mismo, obtener firmas de participación de jueceo firmado por maestros especialistas de jueceo, presentar un examen escrito y oral de la historia de Corea y del taekwondo, así como los personajes que han participado en las aportaciones del mismo deporte; escalar montañas, tener contacto y respeto con la naturaleza; qué decir de las concentraciones de combate, yambo y formas técnicas, así mismo estar preparado y capacitado para el examen final con 5 sinodales, los mas avanzados de todo el país.

Pero más que eso, pude reflexionar que en mis 14 años de practicar este deporte obtuve un tesoro muy valioso, integrado por valores y buenas costumbres en mi forma de ser, desde la higiene personal hasta la manera para dirigirme con respeto hacia los demás, independientemente de su posición social y condición física. Todo esto no lo pude haber logrado sin el apoyo de mi familia, el trabajo en equipo con mi maestro y compañeros de clase.
Tengo muchas satisfacciones qué contarles y de igual manera tropiezos que han servido de impulso para lograr mis metas. Como todos los deportistas, recuerdo la primera vez que me fracturaron la nariz, de hecho fue mi primo José Raúl. Ese momento lo recuerdo tan claramente, porque en una clase donde practicábamos con equipo de combate, lanzó una tolia chagui (patada a la cara). En ese instante mi primo se preocupó al ver mi nariz en mal estado, no me dolía tanto la fractura como al ver su expresión de angustia, en ese momento empecé a reír, le dije que tenía una técnica muy buena ya que logró quitarme el casco, los dos nos olvidamos por un momento del accidente. Posteriormente fui al hospital y me intervinieron quirúrgicamente.

Como amante del Taekwondo recomiendo ampliamente este deporte para todas las edades, ya que nunca es tarde para empezar a tener una vida más saludable tanto físico como emocionalmente.
Hay una frase muy conocida por todos los que practicamos este deporte:

Los golpes duelen mucho, perder duele mucho más, patear hasta no dar más duele mucho. Algunas veces creíste que lo mejor sería dejar esto, sabes que el Taekwondo provoca mucho dolor, pero también sabes que mas dolor te provocaría dejarlo. Se llama Taekwondo y es nuestra pasión. ¡No me pidas explicaciones!

Por: Mariell Díaz Zúñiga Twitter: @dzmariell Instagram: @dzmariell
Contacto: dzmariell@hotmail.com

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