Te invito a caminar

Publicada en Publicada en Jueves de Mariell, Opinión

Por Mariell Díaz Zúñiga

En esta semana me interesó el tema del Día mundial sin auto, es pertinente enfatizar los diversos beneficios que podemos observar si caminamos o utilizamos la bicicleta para transportarnos. Suena un poco complicado llevar a cabo esta práctica por el tiempo tan medido y preciso que tenemos en nuestros días, pero con decisión y constancia podemos fomentar una cultura vial ejemplar para muchas ciudades.

A continuación comentaré algunas razones por lo cual es mejor dejar en algunas ocasiones el auto en casa y empezar a ver el mundo de la vialidad en un sentido más humano y benefactor.

Es momento de hacer énfasis en nuestra cultura de vialidad, donde el peatón es primero. Con este ejercicio el transporte público y privado estarán mas pendientes de las señales de tránsito y reducirán la velocidad por las calles, así evitaremos accidentes provocadas por la intolerancia al peatón.

Es hermoso cuando caminamos por nuestra ciudad y nos encontramos con diversas personas al llegar a nuestro destino, podemos observar la gran diversidad de cultura social que se presenta en la ciudad, es allí donde tenemos la oportunidad de interactuar con ligas visuales con las personas que se transportan del mismo modo y generar un ambiente armónico al caminar por los mágicos callejones y avenidas de la Atenas Veracruzana. De igual forma, podemos ser parte del paisaje de la flora y fauna que están presentes en los parques de Xalapa y en algunas veces puede ser un buen atajo para llegar al lugar deseado, o el simple hecho de admirar el peculiar amanecer que nos regala nuestra Madre Tierra. En mi opinión, nuestra capital tiene uno de los más hermosos y nostálgicos amaneceres de nuestro maravilloso Estado de Veracruz.

Del mismo modo, caminar nos ayuda a reflexionar y/o buscar soluciones a conflictos que tengamos que resolver en el trabajo, escuela, relaciones sociales o personales, etc.
También nos ayuda a reducir o controlar niveles de estrés, nos eleva el ánimo y estamos de mejor humor en el transcurso del día; pues al estar en contacto con la naturaleza y salir un poco de la rutina, hacemos de un día de la semana un momento extraordinario.

En cuanto a nuestra salud, ¿qué decir? ¡Obtenemos muchos beneficios! Lo primero que viene a mi mente es que si empezamos a caminar frecuentemente podemos adoptar la costumbre de tomar los litros de agua necesarios para nuestro cuerpo y así mantenernos más hidratados y livianos en el transcurso del día, así como mejorar nuestra condición cardiaca y con ello incrementamos nuestra energía para empezar el día.
También mejoramos nuestra apariencia física y combatimos una enfermedad que está muy presente en nuestro país. Datos de la Federación Mexicana de Diabetes, indica que 6.4 millones de personas presentan esta enfermedad, Estudios de National Institutes of Health, the Centers for Disease Control and Prevention,  menciona que caminar 150 minutos a la semana puede reducir el riesgo de la diabetes en un 58% en las personas que presentan este diagnostico.

Les confieso que hace algunos meses no me agradaba la idea de caminar, por cierto, me ponía de malas y me desesperaba con facilidad cuando lo hacía, pero me di la tarea de empezar a cambiar ese aspecto que sabía que estaba perjudicando mi vida. Como decía Eduardo Galeano, un gran y admirable escritor y periodista uruguayo: “Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. Ahora más que nada disfruto caminar porque encuentro esa sensación de paz muy placentera para mi corazón. También me ha ayudado a combatir enfermedades respiratorias, ayuda a mejorar la concentración y funcionamiento cognitivo en mis actividades cotidianas.

En cuanto al medio ambiente, si ausentamos el auto en uno o dos días de la semana podemos reducir cifras significativas de contaminación. Según una organización Española llamada “Christianaid”, se considera que la  contaminación del aire afecta más a países industrializados por la cantidad de coches que tienen y la gran generación de smog, esto trae por consecuencia un gran porcentaje de las muertes en el mundo por enfermedades respiratorias. 
De igual forma, menciona la contaminación acústica; si dejamos por un lado el automóvil podemos reducir enfermedades nerviosas y psicológicas provocadas por el mismo, porque genera trastornos de la salud como el insomnio, dolores de cabeza, ataques al corazón y el mal de tinnitus o acúferos y ¡qué decir de la ausencia auditiva!.
En conclusión, como es de mencionarlo en la mayoría de mis humildes líneas de cada semana, nunca es tarde para empezar a realizar actividades innovadoras, que beneficien a la mayoría de la población y a nuestra persona, así que te invito a caminar. Te recomiendo dejar el auto en casa en uno o dos días de la semana o a estacionarlo en un lugar donde tengas la oportunidad de caminar y así empezar a cambiar la rutina de tu vida.

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