Jueves de Mariell

Xalapa de la Mano

Tengo el dicho de ser xalapeña y de vivir en lo que conocemos como la Ciudad de las Flores o Atenas Veracruzana; ya que representamos la cuna del arte, cultura e historia muy significativa en diversos lugares de nuestro país y hasta del extranjero. De lo anterior, compartir esas distinciones de nuestra ciudad capital veracruzana hace que esté constantemente amándola porque tiene espacios públicos para el acceso a la cultura, áreas verdes, sitios históricos y sobre todo que lo hago con convicción y no por apariencia.

Además, en mi columna semanal Jueves de Mariell, he expresado y difundido mi opinión de temas de interés colectivo (ya señalados en el punto anterior) basada en información verídica, ya que tengo la plena convicción de predicar con el ejemplo eso que quiero transmitir a los demás; muchas de ellas ya realizadas dentro de mis funciones sociales a beneficio de los xalapeños. Temas como el amor por los animales, el fomento al reciclaje, el cuidado de los espacios públicos, el cuidado a la salud y la preservación del medio ambiente, y es transcendental hacer del conocimiento público de ellos para buscar soluciones en nosotros mismos y no esperar que alguien más lo haga por nosotros (aunque sean facultades de las autoridades gubernamentales, según el ámbito de competencia que les confiere, no quieran significar que nosotros como ciudadanos no podamos hacer).

Mis conocimientos de educadora en nivel preescolar y de ciencias políticas me han sido de utilidad para buscar soluciones y replantear mecanismos altruistas de como beneficiar a mi ciudad con acciones que sirvan de inspiración para otros y se forme una cadena de acciones que sea punto de partida a beneficio de Xalapa, nuestra Atenas Veracruzana.

Dentro de mi experiencia formada en el ramo como educadora en nivel preescolar, ha sido de mucha ventaja lo ya expuesto hasta este momento; cuando he tenido la oportunidad de estar en un jardín de niños para poner en práctica lo asimilado, en esa licenciatura en concreto con los pequeños; he vertido en ellos el amor por la naturaleza, el cuidado de los recursos naturales y el no maltrato a las mascotas; esto no planteado desde un mero conocimiento cualquiera. Trato de influir en ellos como un hábito para ser ejemplo en tener una mejor ciudad y ellos conozcan, en su entender, el uso adecuado del agua o de cómo tirar la basura en su lugar.

Aunque no me gusta hablar de política como tema de sobremesa o ser partícipe de ciertas prácticas muy conocidas (las cuales no comparto porque no me interesa formar parte de ese sistema) porque no busco beneficio personal o mis personas cercanas (más que con la solidaridad que desde la perspectiva tradicional se concibe); decido estudiarla para ser una politóloga preparada ante las adversidades con las que se vive hoy en día, ya que estoy convencida de que, teniendo estudios especializados en ella, se adquieren los conocimientos de métodos para alcanzar objetivos y avances (profesionalmente hablando) y definir estándares para los que debería ser utilizada de la mejor manera. Como ciudadana que soy, estoy obligada en conocer mis derechos político-electorales, lo que las leyes determinan, además, comprender los intereses de los ciudadanos y lo que ellos buscan para nuestra ciudad capital mediante políticas públicas acordes a las necesidades reales que se tienen.

En consideración al párrafo anterior, no se puede apoyar a la sociedad de manera aislada y autónoma, se requiere estar en contacto con el espectro gubernamental (en este caso, el municipal); con personas idóneas que realmente están en empatía con los pactos sociales que Xalapa necesita, ya que uno de los objetivos de la administración pública actual debe ser asimilar las nociones multidisciplinarias  que retomen e incluyan aspectos jurídicos, económicos y hasta administrativos para obtener un mejor bienestar en pro de los xalapeños. No olvidando tampoco a los ciudadanos, voluntarios convencidos, aquellos que toman la batuta en la misión de elevar nuestra calidad de vida con hechos y no de palabras.

Por ello decido apoyar al Partido Verde Ecologista de México, precisamente porque sus valores comparten los ideales de conservar el equilibrio ecológico y la difusión del reciclaje, separación de desechos y hasta la recuperación y restauración de nuestros parques y jardines (que en Xalapa tenemos la fortuna de contar con varios de ese tipo) para que podamos disfrutarlos y recrearnos en ellos con nuestros seres queridos y amigos de la mano.

Estar de la mano con Alejandro Montano Guzmán, Candidato para próximo presidente municipal por el Verde, está inspirado por su experiencia ya que él sabe lo que está realizando. El candidato de la alianza PRI-VERDE permite las opiniones de los ciudadanos xalapeños y, además, los sentires de la juventud para elevar a Xalapa como una ciudad plena para todos nosotros (sin dejar de lado que apoya a las minorías). Sus propuestas son objetivas, planteadas con previo estudio y no son producto de generación espontánea; tampoco viene a experimentar con ideas poco ortodoxas o que resulten viables sólo en la imaginación; más bien procura mostrar, con respaldo fundamentado, propuestas que idóneas para nuestra ciudad (sin olvidar el aspecto del medio ambiente). En pocas palabras, estoy de la mano con el candidato para juntos construir Xalapa, para tener más acceso a la cultura, una mejor apertura a las minorías en pro de la tolerancia y, sin dejar todo ello de lado, una mejor conservación de nuestros parques y jardines los cuales nos pertenecen a todos.